BILBAINA DE ALQUITRANES S.A.
(BASA)
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BILBAÍNA DE ALQUITRANES, S.A (BASA), es una empresa avalada por más de un siglo de experiencia en el sector, centra su actividad industrial en la destilación de alquitrán de hulla procedente de las baterías de cok de los principales grupos siderúrgicos europeos.

Desde su adquisición en 1990 por la empresa Fábrica de Productos Químicos, S.A. (SANA), el grupo dentro de un proceso de mejora continua basado en la modernización sostenible de las instalaciones y en una apuesta continua por la innovación y el emprendimiento, ha llevado a cabo una importante renovación tecnológica.

Los productos fabricados por Bilbaína de Alquitranes, S.A. son esenciales en sectores estratégicos que incluyen la industria del aluminio y del acero, y en sectores innovadores y de alto desarrollo tecnológico relacionados con el grafito y sus usos en el almacenamiento de energía, electromovilidad, energías renovables y digitalización. Los principales productos provenientes de la destilación de alquitrán son:

  • Breas, destinadas básicamente a la industria del aluminio y grafito.
  • Alquitranes especiales para la obtención de impermeabilizantes, refractarios, pinturas, recubrimientos, etc.
  • Aceites, principalmente para la fabricación de negro de humo y otros derivados.
  • Creosotas empleadas como biocidas en el tratamiento de la madera.
  • Naftaleno para uso en la fabricación de Anhidrido Ftálico (sector resinas),
  • Naftaleno Sulfonado (sector construcción), colorantes, agentes curtientes, etc.

Bilbaina de Alquitranes, S.A. es consciente de que la seguridad, la protección al medio ambiente y la calidad son compromisos prioritarios y esenciales en su estrategia y actividad diaria, razón por la cual tiene implantado un Sistema de Gestión de Calidad, Medio Ambiente y Seguridad conforme a los requisitos de las normas ISO 9001, ISO 14001, ISO 45001 y a la legislación vigente sobre accidentes graves en los que intervienen sustancias peligrosas, permitiendo una gestión segura y respetuosa con el medio ambiente.

Bilbaína de Alquitranes está sujeta a las exigencias del RD 840/2015, el máximo nivel de seguridad en la Unión Europea.

Contacto

Obispo Olaechea, 49. 48903 – Barakaldo (Bizkaia)

Bilbaína de Alquitranes, industria de base para la cadena de valor química y metalúrgica

La empresa Bilbaína de Alquitranes S.A., con instalaciones en Lutxana-Barakaldo, desarrolla su actividad centrada en la destilación fraccionada de alquitrán de hulla, una materia prima procedente en su mayoría de cokerías europeas vinculadas a la industria siderúrgica. La compañía, que opera a escasos kilómetros de Bilbao, desarrolla su producción en un entorno históricamente ligado a la industria pesada.

La sociedad actual se constituyó en 1990 tras la adquisición de los activos de la antigua Sociedad Bilbaína de Maderas y Alquitranes, heredando una actividad industrial iniciada en 1923. Desde entonces, ha acometido sucesivos procesos de inversión orientados a la modernización de sus instalaciones y a la mejora de la eficiencia operativa.

El núcleo de la actividad de Bilbaína de Alquitranes se sitúa en la destilación del alquitrán de hulla mediante dos líneas productivas —continua y discontinua— que permiten adaptar la producción a las necesidades del mercado. Los derivados obtenidos —brea de hulla, naftalina, creosota, aceites derivados y alquitranes modificados y breas especiales— se integran en diferentes cadenas de valor industriales, situándose en fases intermedias del proceso productivo. Es decir, no son productos de consumo final, sino materias primas clave que permiten la fabricación de otros materiales y componentes industriales.

Fabricamos brea, pero todo el mundo cree que es solo para hacer carreteras. No tiene nada que ver”, explica Ana Navarro, responsable del área comercial de la compañía. Esta materia prima se emplea principalmente en la producción de ánodos utilizados en la fabricación de aluminio, así como en la elaboración de electrodos de grafito para hornos de arco eléctrico en la siderurgia. También se utiliza en la fabricación de materiales avanzados como fibras de carbono y diferentes grados de grafito sintético con aplicaciones en sectores estratégicos como es la producción de baterías para vehículos eléctricos, componentes en sector de energías renovables, sector aeronáutico y aeroespacial, así como en el sector de semiconductores entre otros.

La naftalina, en función de su grado de pureza, se incorpora como materia base en la industria química para la producción de resinas, plastificantes, colorantes o aditivos para el hormigón, como los superplastificantes. Por su parte, la creosota se destina al tratamiento de madera en infraestructuras, como traviesas ferroviarias o postes eléctricos, al actuar como agente protector frente a la degradación biológica.

Los aceites derivados del alquitrán se utilizan principalmente en la industria del negro de humo, un material presente en la fabricación de neumáticos, caucho técnico o pinturas. Asimismo, otros derivados encuentran aplicación en impermeabilizantes, refractarios o productos químicos intermedios.

En conjunto, estos productos forman parte de procesos industriales vinculados a la producción de aluminio, la siderurgia, la industria química, el tratamiento de materiales o la fabricación de componentes esenciales y estratégicos para infraestructuras y bienes industriales.

Capacidad logística y orientación exterior

La ubicación de Bilbaína de Alquitranes, próxima a la ría del Nervión y al Puerto de Bilbao, constituye uno de los elementos clave de su operativa. La compañía cuenta con terminales portuarias propias y capacidad de almacenamiento superior a 20.000 metros cúbicos, lo que facilita tanto la recepción de materia prima como la expedición de producto terminado.

Aproximadamente el 90% del alquitrán llega por vía marítima, mientras que el resto se transporta por carretera. La distribución de productos se realiza mediante buques, cisternas, contenedores o formatos adaptados a cliente.

“Los clientes que tenemos son todos multinacionales. Se ha producido una internacionalización total de la compañía”, señala Navarro quien vincula esta evolución a la globalización, a los cambios en los centros de decisión y en los procesos de compra en la industria. “Cuando empezamos, los clientes eran pequeños, de un tamaño muy similar al nuestro y en un entorno relativamente local, tanto lo que es compra de materia prima como venta de productos. Pero la situación que se ha producido ahora es muy diferente”.

En este sentido, la mayoría de los productos desarrollados en Bilbaína de Alquitranes se exportan hacia Europa, Asia, Norte América y Sudamérica principalmente, por lo que su ubicación en el entorno del Puerto de Bilbao facilita el tráfico hacia mercados clave. 

Inversiones industriales y control ambiental

Desde su constitución, la compañía ha desarrollado un programa continuado de inversiones que incluye la renovación de instalaciones, la incorporación de sistemas de tratamiento de aguas y gases, y la mejora de los procesos productivos, mediante la implantación de tecnologías más eficientes y sostenibles. Entre las actuaciones realizadas figuran la instalación de depuradoras de aguas industriales y pluviales, sistemas de captación y tratamiento de emisiones y unidades específicas para el refinado de productos como la naftalina y creosota.

La empresa opera bajo sistemas de gestión certificados en calidad, medio ambiente y seguridad laboral, conforme a las normas ISO 9001, ISO 14001 e ISO 45001, y dispone de Autorización Ambiental Integrada desde 2008.

En el ámbito energético, Bilbaína de Alquitranes ha desarrollado proyectos de optimización que han permitido reducir el consumo de gas natural y disminuir las emisiones de CO₂, con el apoyo de fondos europeos. 

Evolución del sector y posicionamiento

La evolución del mercado ha llevado a una mayor concentración de clientes y a una creciente exigencia en términos técnicos y comerciales. En este contexto, la empresa, que cuenta con una plantilla de casi un centenar de personas, ha adaptado su estructura y operativa a un entorno globalizado, muy competitivo y una apuesta por un futuro sostenible. “Antes los acuerdos eran más locales; ahora, aunque vendas aquí, tienes que negociar fuera. Trabajamos el cien por cien del tiempo en inglés”, indica Navarro.

La compañía mantiene así su actividad en un segmento industrial que opera como proveedor de materiales intermedios para otras cadenas productivas, con presencia en sectores como el aluminio, la siderurgia, la química o la construcción.

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