Basquevolt ha anunciado que centrará su actividad empresarial en el desarrollo y suministro de electrolito para baterías de estado sólido. Esta decisión marca una nueva fase estratégica con la que la empresa busca consolidarse como uno de los principales proveedores de esta tecnología a nivel europeo. Su plan de actuación incluye colaboraciones con fabricantes de automóviles (OEMs) y productores de celdas para abordar múltiples sectores como automoción, almacenamiento estacionario, movilidad ligera o aplicaciones aeroespaciales.
Esta apuesta llega tras cerrar una ronda de financiación de 10,5 millones de euros, respaldada por Ekarpen, Stellum y CDTI Innvierte. Con estos recursos, Basquevolt acelerará su hoja de ruta industrial, que contempla el inicio de la comercialización del electrolito en 2027.
El electrolito que está desarrollando la compañía permite aumentar en más de un 50% la densidad energética respecto a las baterías convencionales, lo que se traduce en una mejora significativa de la autonomía de los vehículos eléctricos. Además, su diseño ofrece mejoras sustanciales en materia de seguridad, algo esencial para su uso en entornos urbanos y en nuevas formas de transporte.
Este producto ha sido diseñado para integrarse de forma sencilla en las líneas de fabricación de celdas ya existentes, lo que reduce las barreras para su adopción a nivel industrial y facilita su despliegue a gran escala.
Nueva dirección
Al frente de esta etapa se sitúa Pablo Fernández Santos, quien asumió la Dirección General de Basquevolt en marzo de 2025. Con experiencia en el sector de la automoción y un perfil técnico destacado, Fernández Santos fue una de las piezas clave en el nacimiento de la compañía desde su anterior cargo como CTO. Su nombramiento refuerza la apuesta por el talento local y por una tecnología desarrollada en Euskadi con ambición global.
Basquevolt mantiene su firme compromiso con la creación y desarrollo de soluciones tecnológicas propias desde el País Vasco, que puedan escalarse a nivel internacional. Su modelo de trabajo combina la investigación científica de excelencia con la capacidad de escalar industrialmente y con un enfoque de colaboración entre agentes públicos y privados.
Además del electrolito, la compañía continuará desarrollando celdas específicas que lo integren, con el objetivo de validar su funcionalidad en distintos usos finales y avanzar hacia su integración real en aplicaciones industriales.
Perspectivas a futuro
El objetivo de Basquevolt es lanzar al mercado su electrolito en 2027, apoyándose en su capacidad tecnológica y su red de alianzas estratégicas. Esta línea de actuación se alinea con la estrategia europea de soberanía tecnológica en el campo de la movilidad eléctrica y el almacenamiento energético, donde la compañía aspira a jugar un papel destacado.
El electrolito de Basquevolt está llamado a ser un elemento clave en la evolución del sector, aportando mejoras en autonomía, seguridad y eficiencia, al mismo tiempo que impulsa la transición energética desde una base industrial sólida y local.




