¿Cómo etiqueto este residuo?

En los 11 años, que se dice pronto, que llevamos escribiendo nuestras cosas en este blog, nos han acusado de casi todo:

De tomarnos a cachondeo temas muy serios, de banalizar, de “tolosas”, de poner a prueba a los lectores, de engañar a los lectores, de pensar que los lectores saben más de lo que saben, de pensar que los lectores saben menos de lo saben, de pedantes (varias veces…), de…. en fin… de un montón de cosas.

Esta vez, yo, Luis Blanco Urgoiti, personalmente, me voy a auto-inculpar: me acuso de “boca-chancla”. Déjenme que les explique los hechos y ustedes juzgarán.

Allá por junio de 2011, firmaba yo una entrada titulada “Cosas que sucedieron en 1988 y el etiquetado de residuos”, que ilustraba con una foto de aquel año, en la que salgo yo con 17 años, y en la que me quejaba de lo desfasada que estaba la regulación de gestión de residuos peligrosos y, en concreto, de la que regulaba la documentación y etiquetado asociados de éstos.

Pasados más de 8 años, satisfecha mi petición, derogado ( o casi) el  RD 833/1988, hemos llegado al punto en el que soy incapaz de responder, con seguridad y solvencia, a una muy sencilla pregunta: ¿cómo clasifico y etiqueto este residuo peligroso?

 

¿Pa’qué…        habré…           habla’o?

 

Y así, ha llegado el día que, ante dos consultas muy concretas que tengo atascadas, se me ha ocurrido hacer un referéndum preguntando a la gente que realmente sabe: ustedes.

Y así, si les parece, lo resolvemos por una vía democrática. Prometo publicar los resultados del referéndum en la próxima entrada.

Tras un par de preguntas de control, son 2 residuos, con una docena de preguntas, que nos van encaminado a sendas soluciones finales y se trata de decirnos qué pondrían ustedes en la etiqueta.

Esta vez, lo prometo, el test no tiene truco. Pregunto con total sencillez e ingenuidad. No hay una entrada posterior para decir lo que era “correcto”, básicamente, porque no estoy seguro de cuál es la respuesta correcta… es posible que les cuente mi opinión. Siempre que, vistos los resultados del referéndum, no me de vergüenza hacerlo, claro.

 

Los residuos que les planteo son los siguientes:

Derivado de un nuevo proceso de mantenimiento en fábrica, se generan guantes contaminados desechables en cantidades considerables, impregnados con dos productos diferentes: un disolvente orgánico y aceite hidráulico. Los productos no se mezclan en ningún momento, las corrientes son perfectamente separables y nuestra gente está perfectamente concienciada y entrenada para tener dos cubos separados.

La clasificación del disolvente orgánico es esta:

Acute Tox. 3 * – H301 (por ingestión)

Acute Tox. 3 * – H311 (en contacto con la piel)

Skin Corr. 1B – H314 (Provoca quemaduras graves en la piel y lesiones oculares graves)

Skin Sens. 1 – H317 (Puede provocar una reacción alérgica en la piel)

Acute Tox. 3 * – H331 (Tóxico en caso de inhalación)

Muta. 2 – H341 (Se sospecha que provoca defectos genéticos)

Carc. 1B – H350 (Puede provocar cáncer)

El asterisco, en este caso, significa que debe usarse esa clasificación o peor.

 

El aceite hidráulico es una mezcla que no está clasificada como peligrosa. Según la ficha de datos de seguridad que le hemos pedido al proveedor, contiene:

 

 

< 0,25% de 2,6-DITERCBUTIL FENOL

Skin Irrit. 2 – H315 Provoca irritación cutánea.

Aquatic Acute 1 – H400 Muy tóxico para los organismos acuáticos.

Aquatic Chronic 1 – H410 Muy tóxico para los organismos acuáticos, con efectos nocivos duraderos.

 

< 1% de CINC, BIS[O,O-BIS(2- ETILHEXIL)FOSFORODITIOATO-KS,KS’]

Eye Dam. 1 – H318 Provoca lesiones oculares graves.

Aquatic Acute 1 – H400 Muy tóxico para los organismos acuáticos.

Aquatic Chronic 1 – H410 Muy tóxico para los organismos acuáticos, con efectos nocivos duraderos.

¿Vamos allá?

Lo dicho: en la próxima entrada les contamos los resultados de la encuesta…. y, por supuesto, si quieren acusarme de algo: aquí, abajo, en los comentarios.

Derecho para químicos

 

Una de las cosas que intento explicar en el Curso de Derecho para Químicos/as que impartimos en AVEQ-KIMIKA es que el respeto a los procedimientos es la única garantía de derechos. Son una pesadez, son un rollo… pero no queda más remedio.

El imperio de la ley, por ejemplo, en la imperiosa necesidad de que se respeten los procedimientos de reforma de constituciones y estatutos, es garantía de que la convivencia democrática no se convierta en el abuso del más fuerte, incluso aunque el más fuerte lo sea por ser mayoría.

Por muy insatisfactorio que sea el gobierno, por muy injusto que nos parezca, por mucho que alguien se “sienta” respaldado por enormes manifestaciones en la calle, nunca será legítimo que se autoproclame presidente de nada, si no respeta el procedimiento democrático.

De la misma manera que no puede ser legitima la decisión de un presidente, aunque haya sido elegido con todas las garantías, que modifica la constitución a su antojo, tratando de intervenir en los tribunales o creando una cámara “constituyente” porque los resultados de las elecciones legislativas no le gustan.

Ley Orgánica 3/1979. Art. 10.14. dice: “La CAPV tiene competencia exclusiva en las siguientes materias: Organización, régimen y funcionamiento de las Instituciones y establecimientos de protección y tutela de menores, penitenciarios y de reinserción social, conforme a la legislación general en materia civil, penal y penitenciaria”. Eso, se lea como se lea, dice lo que dice y es ley desde hace 40 años… instar a su incumplimiento porque no coincide con mi ideología es un absurdo. Si consigues convencer a gente suficiente y llegas a la mayoría suficiente, cambia la ley y punto.

La convocatoria de un referéndum de autodeterminación implica, cuando menos, la reforma del estatuto de autonomía que da legitimidad al parlamento que lo convoca… ¡qué menos que respetar las mayorías que el propio estatuto prevé para su reforma!… (de 3/5 en el caso que todos están pensando, por si se lo preguntan…).

Y alguien práctico, pero poco demócrata, dirá… pero es que es imposible convencer a los otros partidos de cambiar esas leyes y, aunque somos mayoría, no tenemos la “mayoría” suficiente… y habrá que responderle: es que, para eso, precisamente, se ponen esas mayorías reforzadas, para garantizar los derechos de las minorías. Convivir en democracia es así de difícil, me obliga a entenderme y llegar a acuerdos con el que piensa diferente. Una puñeta.

No es que el imperio de la ley esté por encima de la democracia, de hecho, está por debajo porque, sin imperio de la ley que le de fundamento y base, la democracia no funciona, la democracia no es tal.

Pero me estoy yendo por los cerros de la política… y no quería. Voy a proponerles una prueba. Un test. Son solamente 10 preguntas respecto a algunos de los fundamentos básicos de conocimientos jurídicos que cualquier técnico que trabaje en, o para la industria debe conocer para gestionar normativa con eficacia. Si aciertan 6 o menos, les espero el día 12 de abril en nuestras oficinas de Bilbao. Para saber más: ficha, circular con los detalles del curso y formulario de inscripción on-line.

La encuesta es completamente anónima y, bueno, prometo publicar los resultados totales en la próxima entrada de este modesto blog.

 

Test Derecho para Químicos 2019

 

 

Para recibir actualizaciones por email de este blog: