Petronor cerró el ejercicio 2025 consolidando su estrategia de transformación hacia un modelo multienergético, en un contexto marcado por la volatilidad energética internacional, tensiones geopolíticas y diversos condicionantes operativos. La compañía obtuvo un beneficio después de impuestos de 27,8 millones de euros y elevó sus inversiones hasta los 217,8 millones, la cifra más alta registrada por la empresa en los últimos años.
El fuerte impulso inversor refleja el cambio de rumbo que está acometiendo la refinería vasca, que ha situado la descarbonización y los nuevos combustibles en el centro de su hoja de ruta industrial. Más de 116 millones de euros se destinaron exclusivamente a proyectos relacionados con hidrógeno renovable, combustibles sintéticos y reducción de emisiones.
Contexto complejo y fortaleza financiera
La compañía alcanzó una cifra de negocio de 6.137,8 millones de euros y un EBITDA de 93,7 millones, en un ejercicio condicionado por la caída del precio del crudo, el encarecimiento energético y diferentes incidencias operativas, entre ellas el apagón general registrado en abril y una huelga durante el último trimestre del año.
Pese a este escenario, Petronor mantuvo una sólida posición financiera y cerró el ejercicio sin deuda neta, un indicador que refuerza su capacidad para afrontar el importante ciclo inversor previsto hasta 2029. La empresa continúa además desempeñando un papel clave dentro de la economía vasca y, especialmente, en Bizkaia.
Durante 2025 generó un total de 1.296 millones de euros en impuestos, de los cuales 743 millones fueron aportados directamente a la Hacienda Foral de Bizkaia, consolidándose como uno de los mayores contribuyentes industriales del territorio.
Asimismo, Petronor trabajó con 454 empresas del entorno y generó una contratación de servicios y suministros valorada en 131 millones de euros, reforzando su impacto sobre el tejido económico e industrial vasco.
Hidrógeno, combustibles sintéticos y nuevas infraestructuras
La transformación industrial de la compañía avanza apoyada en una importante cartera de proyectos vinculados a la transición energética. Petronor ya ha movilizado inversiones por valor de 506 millones de euros en iniciativas relacionadas con la descarbonización y las nuevas energías.
Entre las infraestructuras previstas destacan tres electrolizadores de hidrógeno renovable —de 2,5, 10 y 100 MW—, una planta demostrativa de combustibles sintéticos y otra instalación orientada a la producción de ecoáridos.
Esta estrategia busca posicionar a Euskadi como uno de los polos industriales europeos vinculados a los combustibles renovables y a las tecnologías bajas en carbono, en línea con los nuevos objetivos industriales y energéticos europeos.
Menor dependencia geopolítica
Durante 2025, la refinería procesó 8,4 millones de toneladas de crudo, equivalentes a 11,4 millones de barriles, lo que representó el 37% del tráfico total del Puerto de Bilbao.
Uno de los cambios más significativos del ejercicio ha sido la transformación del origen del crudo procesado. El 72% del petróleo utilizado por la compañía procedió de América, mientras que el suministro de origen ruso se mantuvo en el 0%, consolidando así el giro geopolítico iniciado tras la invasión de Ucrania.
En el ámbito comercial, las ventas en el mercado nacional crecieron un 2,7%, compensando parcialmente el descenso de las exportaciones, que retrocedieron un 34,4%.
Avances en descarbonización y sostenibilidad
La hoja de ruta medioambiental de Petronor también dejó avances relevantes durante el ejercicio. La compañía logró reducir más de 37.000 toneladas de CO₂ y disminuyó su consumo de agua un 10,6%, lo que supuso un ahorro de 1,8 millones de metros cúbicos respecto al año anterior.
Además, incrementó de forma significativa el uso de materias primas renovables, incorporando 273.620 toneladas, un 21,9% más que en 2023.
Estos resultados forman parte de la estrategia de transición progresiva hacia combustibles y procesos industriales con menor impacto ambiental.
Seguridad industrial como prioridad
La seguridad continúa siendo uno de los principales indicadores operativos de la compañía. En 2025, Petronor registró un Índice de Frecuencia Total (IFT) de 1,28, muy por debajo del benchmark del sector petroquímico, situado en 5,75.
Este dato refuerza el posicionamiento de la compañía en materia de prevención y seguridad industrial, un ámbito especialmente sensible dentro de las actividades energéticas e industriales de gran escala.

La fábrica de ecoáridos del Puerto de Bilbao
La apuesta de Petronor por la descarbonización y la economía circular va más allá de los combustibles renovables y el hidrógeno. La compañía acaba de poner en marcha en el Puerto de Bilbao una nueva planta de fabricación de ecoáridos, considerada la primera instalación de este tipo en toda la Unión Europea.
La nueva fábrica permitirá producir áridos sintéticos destinados al sector de la construcción a partir de residuos industriales y CO₂ capturado, sustituyendo así materiales naturales procedentes de cantera y reduciendo el volumen de residuos enviados a vertedero.
El proyecto ha sido desarrollado junto a la compañía británica O.C.O Technology, especializada en captura de carbono, materiales de construcción sostenibles y tratamiento de residuos. La instalación ha supuesto una inversión de 20 millones de euros y ha generado 20 nuevos puestos de trabajo.
Reutilización de residuos y captura de CO₂
La planta permitirá reutilizar hasta 50.000 toneladas anuales de cenizas térmicas procedentes de residuos y capturar hasta 6.000 toneladas de CO₂ al año mediante procesos de mineralización. Con esta tecnología, Petronor prevé fabricar hasta 125.000 toneladas anuales de ecoáridos, contribuyendo además a preservar alrededor de 170.000 toneladas de áridos naturales. La instalación está participada en un 75% por Petronor y en un 25% por O.C.O Technology.
El proyecto ha contado con financiación europea a través del programa Innovation Fund 2020 y con apoyo del Gobierno Vasco mediante el programa INDARTU, reforzando así el posicionamiento de Euskadi en tecnologías industriales vinculadas a la economía circular y la descarbonización.




